domingo, 7 de noviembre de 2010

Usuarios desprotegidos por la Ley


Las empresas manipulan
la Ley del Consumidor
La norma número 24.240 no establece claramente los límites
de los prestadores de bienes y servicios ante los usuarios

(Por Paula Boano y Julia Herrero) Las empresas comerciales manipulan la Ley del Consumidor a la hora de elaborar sus contratos de productos y servicios, logrando siempre un beneficio a su favor y perjudicando, a la vez, al usuario. Se damnifica al consumidor cuando se establecen contratos por adhesión y con cláusulas abusivas. Para que esto no suceda, profesionales consideran necesarios algunos cambios en la normativa, acompañados de medidas para la instauración de conciencia en el consumidor.
La ley de Defensa al Consumidor, actualizada en 2008, establece en su artículo 10 ter. cuáles deben ser los modos de rescisión de las prestaciones: “Cuando la contratación de un servicio, incluidos los servicios públicos domiciliarios, haya sido realizada en forma telefónica, electrónica o similar, podrá ser rescindida mediante el mismo medio utilizado en la contratación”. Y luego aclara que la empresa receptora del pedido de rescisión del servicio deberá enviar sin cargo al domicilio del consumidor, en setenta y dos horas, una constancia fehaciente de la baja del servicio.

Sin embargo estas empresas obligan a sus operarios a exigir al cliente cargos no pactados en los contratos, y en algunas ocasiones contrarios a la ley. De esta manera el usuario se ve obligado a realizar trámites innecesarios, o conformarse con un mal servicio.

La abogada constitucionalista Leandra Bruscaglia, opinó al respecto: “En este país solemos escuchar todo el tiempo que hay que cambiar las leyes. Esta ley no es mala, pero necesita pequeños ajustes para cumplir fiel y eficientemente el propósito con el que fue elaborada”.
Según Bruscaglia, en primer lugar debería crearse un organismo que se dedicara exclusivamente a vigilar la aplicación de esta normativa. Así, explica que deberían reformarse los arts. 41 al 43, tanto como el 45. Este último contempla que las actuaciones administrativas pueden demorarse hasta 45 días
hábiles. “Su tarea exclusiva debe ser perseguir el cumplimiento de los fines que inspiraron esta ley”, explicó la jurista.
En este tipo de situaciones, cuando nos enfrentamos a la prestación de un servicio o la adquisición de un bien, plantear un reclamo que puede demorarse tanto en el tiempo, puede incluso ocasionar que pierda todo sentido y utilidad.

El abogado penalista Luciano Tamous hoy asesora y brinda información acerca de los problemas con los que se puede encontrar un consumidor, de manera accesible para cualquier usuario engañado. Según el jurista, existe una gran diferencia entre lo que se tienen que comprometer a dar en ese contrato, y lo que efectivamente brindan como servicio. En este caso, estamos en presencia de una cláusula abusiva. “Por lo general esas cláusulas abusivas limitan la responsabilidad del prestador, establecen condiciones donde el consumidor no puede defenderse, donde está atado a un contrato por mucho tiempo y donde hay cuestiones accesorias”, explicó Tamous.
Desde la Oficina Municipal del Consumidor del Concejo Deliberante, si bien se ocupan de asesorar periódicamente a los consumidores acerca de las ventajas y desventajas del servicio a contratar, tienen una opinión que difiere con la de Luciano Tamous. Según Guillermo Lacroix, empleado de la Oficina, las empresas no manipulan la Ley para su beneficio, sino que la misma es lo suficientemente dinámica como para legalizar sus contratos.No obstante, estos últimos reciben constantemente a consumidores que denuncian a numerosas empresas, encabezadas por telefonía móvil e internet, servicios públicos domiciliarios (luz, agua y gas), medicina prepaga, servicios financieros y Tasa General de Inmuebles.
Esta oficina no cuenta con la jurisdicción necesaria para llevar adelante demandas y juicios a las diferentes empresas, sino que su trabajo consiste en asesorar a las personas antes de adquirir bienes y servicios. Las demandas se llevan a cabo desde la Oficina de Comercio Interior de la provincia de Santa Fe, ya que, según lo mencionado anteriormente, desde el municipio no pueden avanzar en las instancias posteriores.María Luisa Costa, directora general de Comercio Interior de la Provincia, explica que el objetivo del departamento de Defensa al Consumidor es hacerse partícipe cuando sus derechos son transgredidos en una economía de mercado. “A partir de la recepción de denuncias, tratamos de restablecer esos derechos, propiciando instancias ágiles y eficientes de resolución de conflictos en materia de consumo y aplicando las sanciones que correspondan”, aclaró Costa.
En el último año las estadísticas arrojadas por la Dirección general de Comercio Interior indicaron que entre junio de 2009 y fines de mayo de 2010, en la ciudad de Rosario se realizaron más denuncias que en la capital provincial y en la Oficina Municipal de Información al Consumidor.
Como conclusión, el jefe de la Oficina Municipal del Consumidor, José Néstor Trigueros, afirmó: “Nuestra labor como ente de defensa al consumidor profundiza la certeza sobre la importancia y necesidad de intervenir. Ya sea con campañas de información y atención permanente resguardando al usuario de esta asimétrica relación de fuerzas que favorecen a los proveedores de servicios. Aquí el asentimiento prima siempre sobre el consenso, emergiendo prácticas engañosas, cláusulas abusivas y formulación agresiva de ofertas inexistentes”.
Las empresas nunca van a dejar de intentar sacar ventajas sobre el consumidor. Lo importante es que estos últimos tengan las herramientas necesarias para instruirse y de esta manera balancear esta asimetría de la que habla Trigueros.

domingo, 29 de agosto de 2010

“La política es el bienestar colectivo”

Mariana Alonso, miembro de la banca Socialista en el Concejo cumple su tercer año de gestión en la política de la ciudad.

Por Maite Inchausti

Mariana Alonso es concejal del bloque socialista. Integra cuatro de las diez comisiones del Concejo Municipal de Rosario: Obras Públicas, Salud y Acción Social, Ecología y Medio Ambiente y es vicepresidente de la Comisión de Derechos Humanos.
Sus primeros pasos en política fueron en el ámbito universitario, cuando con 19 años ingresó al Movimiento Nacional Reformista (MNR). Siguió militando en el espacio barrial de dicha línea ideológica y participa de forma activa dentro del partido, en el espacio de los derechos de la mujer. Ocupa un lugar en el Concejo desde hace tres años y tiene en su haber unos 60 proyectos presentados, la mayoría de ellos aprobados.
“Atiendo reclamos e inquietudes de vecinos y de instituciones de la ciudad. Voy a establecimientos y a barrios que reclaman mejoras y a partir de esos pedidos se elaboran proyectos”, responde cuando se le consulta cómo son las jornadas de trabajo en el Palacio Vasallo. Menciona además que, según su punto de vista, los proyectos nacen de dos vertientes: “La atención de los reclamos para la mejora de la calidad de vida y por otro lado, avances en la política pública municipal”.
La concejal hace especial hincapié en los proyectos que tiene relación con los derechos de la infancia y de la mujer. “Si bien se ha logrado mucho, hay todavía mucho por avanzar. Todo proyecto que se presente sobre esa temática es un avance en la garantía de derechos”, afirma Alonso.
En respuesta a una solicitud de La Liga de la Leche Argentina filial Rosario, organización internacional cuyos orígenes en la ciudad se remontan al año 1985, el ex edil Carlos Comi, plantea la creación de lactarios municipales. Cuando este deja su banca en el Concejo, Alonso diseña algunas modificaciones y queda con la responsabilidad de avanzar en ese proyecto.
La creación de lactarios en los puestos de trabajo es una experiencia que se está llevando adelante en distintos lugares del mundo. Dentro de las modificaciones, incorpora reformas edilicias paulatinas, que sean por etapas. Destaca, además, la importancia de una capacitación a las mujeres con respecto a higiene y traslado de la leche.
Según destaca la ordenanza, aprobada en sesión el 8 de abril del presente año, se aprueba la creación de espacios cálidos y privados con las comodidades tales para que una madre pueda extraer le leche y refrigerarla. Plan que deberá ser llevado a cabo a partir del 2011.
Consultada sobre la Ordenanza Nº 8.337 de Servicios Especializados en Prevención y Atención de la Violencia hacia la Mujer en el Ámbito Familiar, la edil declaró: “Esta ordenanza es muy importante porque jerarquiza y pone como política de Estado todo lo que tiene que ver con la asistencia en problemas de violencia. Si bien desde el área de la mujer existe un trabajo de años, sostenido, no había ninguna ordenanza que garantizara que se mantuvieran los recursos presupuestarios en materia de asistencia a las mujeres. Con esta reglamentación se garantiza que a pesar del color político, sea cumplida la asistencia hacia las mujeres y sus hijos”.
La ordenanza sancionada el 13 de noviembre del 2008, genera una herramienta muy importante para enfrentar el sojuzgamiento de las mujeres de la ciudad. Dependiente del Programa de Violencia Familiar de la Secretaria de Promoción Social de la Municipalidad de Rosario este proyecto brinda atención y protección a mujeres y sus hijos/as en situación de violencia familiar. Se busca promover una vida libre de violencia para las mujeres víctimas de violencia familiar, erradicando este tipo de situaciones de raíz.

Economía delictiva: no compre robado
El 18 de junio de 2009 el Concejo Municipal de la ciudad de Santa Fe aprobó un decreto que obliga a la realización de una campaña de concientización sobre la compra de objetos robados cuyo eslogan es “No compre robado: hoy usted gana, mañana y siempre perdemos todos”. Desde el Concejo Municipal de la ciudad se aprobó la ordenanza que toma como eje el concepto de economía delictiva. Esta noción comprende los procesos de oferta y demanda de bienes y servicios ilegales o servicios legales que se obtienen de forma ilícita.
En relación a esto, Alonso, impulsora del proyecto, sostiene que hay una fragmentación del pensamiento. “La gente se queja de que hay inseguridad pero con su accionar contribuye a la inseguridad. Me quejo de la falta de seguridad y por otro lado, compro. Soy cómplice de esta cadena de objetos de origen dudoso y así no hago más que fomentar esto que reclamo”.
Según las palabras de la concejal aquí actúa la doble moral, donde por un lado rigen las ideas para la vida pública y por otro las ideas o practicas llevadas a cabo en la vida privada.

Para andar en rollers
Alonso comenta sobre el proyecto de habilitación de circulación en rollers y bicicletas sobre la Avenida Mongfeld, que la intención fue legalizar una situación de hecho. Desde septiembre del año pasado la cantidad de gente que iba a la avenida era mucha sabiendo que el tránsito en rollers en Rosario está prohibido. “Diseñar estos circuitos para que la gente se apropie del espacio público y lo aproveche en un deporte recreativo, más allá de ganar un circuito, el aprovechar un espacio público es un tema muy interesante en la ciudad”, explicó.
Sin titubear la concejal del partido socialista accedió a la última pregunta. ¿Qué es lo que más le gusta de hacer política? Y respondió: “Poder solucionar los problemas de la gente. Poder canalizar cosas y que la gente se sienta mejor a través de la política. Ni más, ni menos, la política es el sentido del bien común y que el bienestar colectivo supere el individual. Ese es el sentido de la política”.
Una mujer de mirada serena y palabras justas que pone en práctica día tras día desde su lugar en el Palacio Vasallo su idea de hacer de la política una búsqueda del bien común.

jueves, 8 de julio de 2010

“La gente logra cosas que no imaginaba”

Entrevista a Luciano Tamous, abogado y especialista en atención al consumidor, explica como actuar ante un problema con respecto a los diferentes servicios.


Por Julia Herrero


Luciano Tamous es abogado penalista, y más allá de su trabajo profesional, asesora y brinda información acerca de los problemas con los que se puede encontrar un consumidor. Tiene un micro de radio donde la gente lo contacta y reclama algún contrato abusivo, tasas de interés usureras, o cualquier reclamo como consumidor de bienes y servicios. El trabajo de defensa al consumidor en principalmente orientar a la gente en como tiene que conducirse en su relación de compra, de contratación de servicios y en general los derechos que tiene.

Los ciudadanos muchas veces no saben que tienen derecho a reclamar y a un montón de cosas que obviamente no las tiene claras, porque no tiene acceso a la ley, porque las leyes, para muchos, son de difícil comprensión, y por otro lado es un trabajo ponerse a ver lo que dicen esas las leyes. Para eso están los abogados.

-¿Cuándo una persona concurre a usted ya pasó por varias instancias de frustración?

- En la mayoría de los casos es cuando ya se ha consumado el hecho y cuando ya firmó un contrato que es abusivo, o cuando tiene que pagar una cifra que no le correspondería pagar, que es injusta, desproporcionada y la gente se aviene a pagarla.

-¿Cómo se maneja un contrato abusivo?

- La abusividad está dada por una desproporción en las prestaciones, es decir que lo se obliga a dar al prestador es inferior a lo que se obliga a dar en consumidor. Hay una gran diferencia en lo que se tienen que comprometer a dar en ese contrato. Entonces ahí estamos en presencia de una cláusula abusiva. Por lo general esas cláusulas abusivas limitan la responsabilidad del prestador, establecen condiciones donde el consumidor no puede defenderse, donde está atado a un contrato por mucho tiempo y donde hay cuestiones accesorias. Por ejemplo una persona compra un auto a plazo y tiene que contratar un seguro que le impone la misma empresa.

-¿Por qué te dedicas a la atención al consumidor a los reclamos de la gente?

- Principalmente porque era algo nuevo, porque participaba de distas asociaciones donde la gente estaba apenada porque iba a perder su propiedad o su fuente de producción. Ahí empecé a vincularme con esta problemática.

-¿Cómo está armando un contrato para el propietario pueda perder la casa?

- Durante la época de Menem se otorgaron muchos créditos en donde la única garantía era la propiedad, o la unidad productiva. Entonces la gente se endeudaba para comprar maquinaria o sus casas. Durante muchos años pagaron, pero cuando vino la debacle económica en el 2001 dejó de pagar porque le era imposible y esa gente ve que está en peligro su propiedad, su empresa o su campo.

No son ilegales, pero son ilegítimos por la usura que se aplicó a raíz de las tasas desmedidas de interés, tasas de mora muy altas.

En el caso de la vivienda única el Estado impidió que se lleven a cabo remates durante muchos años. El caso de créditos personales o de tarjetas de crédito no hay ninguna protección hacia la gente y se está en condiciones de perder la casa.

-¿Hoy por hoy los reclamos siguen siendo de este tipo o se hacen más con respecto a los servicios?

- Hoy la gente que tiene un empleo tiene un mejor sueldo se aviene a pagar y no cuestiona absolutamente nada, pero sí hay gente que está cuestionando y que deja de pagar intereses usurarios.

De todas maneras no hay mucha conciencia de eso, se busca una protección cuando no se puede pagar, cuando se ve comprometida la propiedad, cuando figura en un banco de datos como el Veraz, que no le permite sacar otros créditos, hay manejes muy turbios con los bancos. Por ejemplo un banco te lleva al Veraz, que es un registro privado que informa acerca de las deudas y el comportamiento financiero que tiene esa persona, ese mismo banco te da un préstamo a una tasa muy alta para que le pagues, impidiendo que vayas a otro banco con tasas más bajas, es decir que sos rehén del banco.

-¿Contra que prestador se hacen más cantidad de reclamos?

- A las prestadoras de servicios de salud, obras sociales, o sindicales o medicina prepaga. Se le dice ala gente, en situaciones extremas, que no le cubre absolutamente nada. Hay casos de cáncer donde se niegan a cubrir prestaciones, y la gente piensa que estas medicinas prepagas tienen derecho a no cubrirles nada y a dejarlos morir.

-¿Usted atiende gente en el centro cultural La Toma, como es tu trabajo ahí?

- Allí nos prestan un espacio para atender gente dos veces por semana. Somos un grupo de personas, no soy yo solo, asesoramos a la gente para que vaya al abogado que ellos quieran, el que quiere contratar un abogado del plantel nuestro tiene la posibilidad de hacerlo.

Mucha gente viene teniendo abogado y estando bien atendida.

-¿Y porqué van entonces?

- Porque hay una desconfianza general hacia todo, porque se sienten víctimas de todo y creen que el abogado lo está estafando. Porque no le cobran, encones consideran que son estafados, y muchas veces el trabajo de una bogado es dilatar los plazos de pago. Si una persona que tiene una ejecución hipotecaria que no puede pagar, la única solución es pagarla, pero el abogado la dilata un año, cinco años más, y la gente entiende esto como que no resuelve el problema, por eso consulta. Nosotros le hacemos entender que está muy bien asesorada.

-¿También tiene un micro en radio, no?

- Sí, en Radio 2, aquí brindamos información sobre los temas que más consulta la gente, o algún fallo de la justicia en la semana, damos información sobre lo más importante para que la gente pueda y sepa como defenderse.

-¿Cuáles son las consultas más comunes?

- Hay oleadas, en una época fue la telefonía celular, hipotecas, tarjetas de crédito, medicina prepaga, medicina sindical, cuando el Estado no cubre algún servicio de salud, alguna estafa de alguna empresa como los tiempos compartidos. Hay períodos donde la gente viene por un tema determinado.

-¿La gente consigue cosas, consigue salir del problema o de la estafa de la está siendo víctima?

- Sí, generalmente con intimaciones y cartas documentos la gente consigue cosas. Incluso no es necesario ir a juicio muchas veces, y la gente queda conforme porque logra cosas que nunca pensó que se iban a lograr

jueves, 1 de julio de 2010

"Manteniendo la utopía de hacer arte"

Natalia Gradilone es una de las actrices que forma parte del Teatro Vivencias. Un grupo de teatro independiente que ha logrado hacerse un lugar en la ciudad de Rosario.


Por Samanta Torres Herrera


¿Cómo se formó el grupo?

Por la aspiración de su director Juan Carlos Lanza. Grupo Vivencias nace en 1983, desde entonces hasta nuestros días vio desarrolar y formo a muchos actores y actrices. En 1985 cuando se concreta el hallazgo de nuestro director Juan Carlos Lanza de tener un lugar para desarrollar toda inquietud artística "Teatro Vivencias" el grupo cuenta con sala propia.
En todos estos años, el grupo ha desarrollado una intensa actividad teatral que se ha destacado por la uniformidad del concepto difundido a través de la elección de autores elegidos. Entre ellos pueden citarse a Samuel Beckett, René de Ovaldía, Michele de Ghelderode, Eugene Ionesco, Fernando Arrabal, etc., etc., como así también, otras escritas por su director Juan Carlos Lanza.
El grupo, además de mantener una coherencia en su repertorio, a través de sus textos elegidos, se apoya en el consenso de los integrantes de la necesidad de encontrar lo que se quiere decir y cómo decirlo. Y así se inicia el trabajo de análisis de textos y se investiga sobre la relación de cada personaje con el conflicto a desarrollar. No hay pautas preestablecidas, cada personaje es elaborado por el actor o la actriz según su identificación o sus propias motivaciones con la temática de la obra.
Gente que paso, que se quedo, que se fue mantuvo vivo por tantos años a este grupo, gente joven y otra no tanto, pero si espiritualmente alimentaron día a día con esfuerzo y sacrificio a esto que damos a llamar "Grupo Vivencias". Aunque pasaron diferentes generaciones, siempre hubo algo que nos identifico a todos, el mismo sentimiento, las mismas ganas, el mismo placer y satisfacción por hacer esto tan maravilloso que es TEATRO, siempre manteniendo la utopía de hacer arte dentro de una sociedad mecanizada y consumista que ha desintegrado la fibra más intima del ser humano: su dignidad.
Grupo Vivencias apunta cada vez que emprende un nuevo desafió, como es llevar a escena una obra al trabajo de investigación ya sea, del proyecto, como de los personajes y todo lo que significa el desarrollo y definición del tema elegido. Tiene como objetivo un trabajo de análisis profundo y delicado, apuntando a los mínimos detalles. Mantiene la esperanza de hacer teatro en una sociedad un tanto desdibujada porque considera que desde un escenario se le puede brindar al espectador una cuota de fe, creyendo que la mejor manera de tener fe y de que las cosas se modifiquen es fundamentalmente aceptando la realidad. Quizás mostramos una realidad parcial y humilde, pero no deja de ser nuestra realidad, el día a día. Tenemos largas jornadas de ensayos compuestas por el acercamiento al conflicto, análisis del mismo, búsqueda del mejor perfil que el grupo considera que es más adecuado como expresión de la idea, entrenamientos corporales y vocales. El grupo no se esquematiza. Por el contrario, busca permanentemente las variables que conducen a la más clara definición de los personajes. Elegimos temas que a nuestro criterio nos comprometen y nos hacen pensar.
Nuestra estética a punta al teatro del absurdo porque el "teatro del absurdo" no refleja ni desesperación ni un retorno a las oscuras fuerzas irracionales, sino el esfuerzo del hombre moderno por comprender el mundo en que vive. Trata de hacerle ver la condición humana tal como es realmente, de liberarlo de las ilusiones que podrían causarle inadaptación y decepción... La dignidad del hombre estriba en su capacidad misma de encarar la realidad en toda su falta de sentido. El teatro del absurdo es la adopción en el arte de ciertos conceptos filosóficos existencial y pos-existencialistas referentes principalmente al intento del hombre de dar sentido para sí a su situación misma sin sentido en un mundo desprovisto de todo sentido... Que carece precisamente de él porque las estructuras morales, religiosas, políticas y sociales erigidas por el hombre para "crearse ilusiones" se han desmoronado.

¿Les costó mucho conseguir el lugar físico para trabajar?

Si. Fuerón los esfuerzos personales y las aspiraciones de nuestro director para lograr adquirir el espacio físico.

¿Qué fue lo que más les costó conseguir?

El apoyo y reconocimiento oficial y de los medios que hasta el día de hoy no lo tenemos. Sólo contamos con el poyo del INT (Instituto nacional del teatro).

¿Qué creen que hace falta en rosario para poder crecer artísticamente?

El apoyo oficial y que los medios de comunicación nos den la importancia que merecemos.

¿De qué manera promocionaron o difundieron su espectáculo?

Con respecto a la publicidad realizamos lo que esta a nuestro alcance, que es únicamente la promoción personal de nuestros integrantes en el reparto de volantes callejeros, pegatina de afiches en comercios y lamentablemente nada más, estamos fuera del circuito publicitario a través de pegatina en murales, radio, televisión, diarios por causas económicas que no nos permiten acceder a ese tipo de publicidad.

¿Qué opinan de la producción artística local?

En Rosario existen producciones y artistas muy buenos que lamentablemente no trascienden por la falta de medios.

¿De qué manera ATIR benefició al grupo?

ATIR significa Asociación de Teatros Independientes de Rosario, su creación no es para beneficiar a los grupos, sino a las salas, que en este momento se encuentran desprotegidas a nivel de publicidad, municipalidad (en cuestiones de habilitaciones de sala).

¿Qué lugar creen que los medios le dan la difusión de espectáculos locales?

Ninguna. Son pocos los programas radiales que nos dan espacio y pocos los periodistas. Los diarios sólo nos publican la cartelera (cuando se acuerdan) y del circuito televisivo quedamos afuera por no contar con los recursos económicos necesarios para poder afrontar ese gasto. Con las radios más conocidas, masivas y comerciales tenemos el mismo problema que con el circuito televisivo.

miércoles, 30 de junio de 2010

Entrevista a Luis Turco - Periodista

Por: Paula Boano

Luis Turco. Periodista. 78 años

P - ¿Cómo fue su comienzo en el Periodismo?

L. T. - En el año 52, yo tenía 20 años, estaba en una escuela de periodismo, estudiando de noche y trabajando de día. Me dieron una beca, que era ir a trabajar precisamente al Diario La Tribuna. Esta carrera me absorbió tanto que terminé dejando la escuela, y el periodismo quedó como una práctica. Hoy en día a la escuela de Periodismo se le ha dado un estatus que no tenía en ese entonces. En ese momento en el ISET 18, antes "20 de Junio", cuando todavía estaba en calle Laprida, fui becado a sólo 3 meses de estar estudiando, no sé, por inspiración de alguno de los profesores (Se ríe).
Cuando estudié en la escuela fue una experiencia breve pero muy linda. Era un lugar chico donde había grandes profesores, gente que tenía mucha experiencia de distintos diarios, y también mucha experiencia en la vida. Es decir, había hombres que habían pertenecido a la Logia Lautaro por ejemplo, espadachines. Era una especie de bohemia. Una experiencia muy linda.

Entre otras de las múltiples actividades que he desarrollado en mi vida, a la sazón diría, trabajé en el Diario La Tribuna. Entre 1952 y 1954 fui notero del diario. ¿Qué era el notero?. El notero era el que salía a la calle, hacía notas para el diario y por eso le pagaban, pero no tenía relación de dependencia directa con el diario. Eso me permitió conocer a ciertas personalidades, algunas de Rosario y otras nacionales. Podríamos hablar de los que integraban la redacción del Diario La Tribuna, que era un diario muy particular, de la tarde, que traía los últimos resultados de la quiniela, de las carreras. Era un diario que, para los carnavales, los papás llevaban a los chicos disfrazados, les sacaban fotos y al otro día las publicaban. Era uno de los pocos diarios que lo hacía. Se sacaba en una hoja especial, y eso lo pueden ver todavía en la Biblioteca de la Escuela de Mujeres, en calle Buenos Aires. Y era la época difícil, en que se trabajaba con la chapa para reproducir la foto, no como ahora que existen una serie de cuestiones digitales. Se hacían con la cámara de trípode, incluso hasta con magnesio.

P - ¿A qué otras personalidades tuvo la oportunidad de conocer?

L.T. - Además, allí conocí a Norma Peirano, una gran poetiza rosarina. A Fausto Hernández, otro poeta que era jefe de la página de carreras. También al pintor Julio Vanzo, muralista del Diario La Tribuna, que hacía precisamente un mural, dedicado obviamente a lo que era la línea del diario. Era un diario aguerrido, con una linea demócrata progresista. Tenía que acomodarse a la época porque sino, no iba a tener mucha suerte en la publicación.

También intervine en muchas entrevistas, como con Mecha Ortiz, Hugo del Carril, Mirta Legrand, Adriana Benetti es una italiana que vino cuando se filmo la película "La aguas bajan turbias", la de Alfredo Varela. Era un escritor de la izquierda y Hugo del Carril fue director y primer actor de esta película. Todavía la gente la recuerda, y con mucho cariño. Adriana Benetti venía de trabajar en "Cuatro pasos en la nube", una película italiana muy característica de esa época, de la posguerra italiana y el neo-realismo.

P - ¿Qué recuerdos tiene del día a día, de la rutina del trabajo en la redacción?

L.T - Lo interesante es, el ruido del tipeo de la maquina de escribir, porque las maquinas eran Remington, eran máquinas de ese tipo. En general los periodistas no eran grandes dactilógrafos, sino que eran "dodedistas", decía yo. Trabajaban con dos dedos, pero escribían con una velocidad increíble, algunos hasta con el sombrero puesto, eso era muy característico. Había personajes también en los talleres, los tipos que trabajaban con plomo, haciendo los logotipos, la gente que trabajaba sólo en titulares. Es decir, era todo un sistema de impresión que no tiene nada que ver a cómo es la actualidad, que ahora se trabaja mucho en frío. En aquella época se trabajaba mucho en caliente y sobretodo se usaba mucho la noticia de última hora, quien era más atractivo, más llamativo...

Lo que hoy hace crónica en televisión, se hacía en los diarios de la tarde. En general eran más populares, trabajaban con la lista de la quiniela. Yo también estuve en la página de carreras, escribía chistes en esa página. Y también, todos los días que podía iba al hipódromo tipo 5 o 6 de la mañana, a medir los tiempos de los caballos. En realidad era otra la gente que se ocupaba de eso, pero a mí me gustaba el ambiente, los jockey, los entrenadores, los periodistas.

P - Cuando salió de "La tribuna", en 1954. ¿Cómo siguió su carrera?

L.T - Y bueno, eso me llevó después a pasar a ser contratado por una empresa de publicidad para que fuera creativo, creativo textual. Y empecé ahí más que nada por una cuestión de supervivencia. Con las notas nada más no me alcanzaba para vivir. Por ahí se daban seguidas y por ahí muy distanciadas. Después el transcurrir de la vida me ha llevado para otros lados.

Pasar de una práctica en La Tribuna a escribir publicidad, hizo que conociera a más personalidades de la industria. Fue una apertura a adquirir una cultura distinta. Empece a participar más en la vida de las artes plásticas, a reunirme con este tipo de gente.

Después de eso trabajé también en el Diario La república, que quedaba en la calle San Martín y Catamarca. Ahí también, llevaba "chismes", me sentaba un ratito en la maquina de escribir, era dodedista yo también, y por eso me pagaban. Es decir, vivía de la changa, era el pique como diria el obrero rural. Estaba atento y vigilante a todo lo que pasaba.

P - Siempre en Espectáculos, Ocio, Entretenimientos?

L.T. - En general sí, nunca incursione ni en policiales ni nada. Había tipos muy conocedores de eso. Incluso en la página de carreras, había tipos como Bustos, Palacios, que eran tipos que sabían cualquier cantidad. Escuchaban el casco de un caballo y te decían: "Ahí viene el caballo fulano de tal..." Eran tipos que sabían muchísimo, que realmente vivían con pasión el periodismo.

P - ¿Anécdotas?: Una para recordar y una para olvidar

L.T. - Creo que ambas respuestas son resultantes de una misma entrevista. En el año 52 me mandaron a entrevistar a Mirta Legrand, que era toda una figurita. Fue en lo que era el hotel Italia, donde está ahora la UNR. Fui con el fotógrafo, preguntamos en la conserjería, dijimos que eramos del Diario La Tribuna y que la Señora Mirta Legrand nos estaba esperando. En realidad en aquella época era una jovenzuela, tenía unos años apenas más que yo. Entonces nos dicen, está en el bar, ahora viene, y nos quedamos esperando. En un momento viene caminando y yo, me quedé deslumbrado, era realmente linda, era muy linda. Hoy en la actualidad es una señora grande, pero de rasgos lindos, cuando la cámara la perdona. Entonces, la veo venir, y yo estaba parado al lado de los ascensores del hotel y voy caminando hacia ella. Me olvido que entre ella y yo había una silla de esas "Príncipe", de alto respaldo. Me la llevo por delante y aterrizo con toda mi juventud, mis medias a celeste y blanco y mi jopo, porque en esa época tenia jopo. El periodista esparcido por todo el Lobby del hotel. Y ella muy discreta subió al ascensor, no hizo ningún comentario. Cuando estábamos por empezar la entrevista le dije, perdóneme señora, no era la manera de recibirla pero es que usted me deslumbró.

Otro momento feo fue un día que fuimos al teatro La Comedia a hacerle una nota a Mecha Ortiz, por el espectáculo que estaba haciendo en ese momento. Llegamos y la señora no nos quiso atender. Volvimos a la redacción del diario, le contamos a Robertacho. El fotógrafo enojado dijo algunas cosas irreproducibles. "¿Ah sí?", dijo Robertacho, agarró la maquina de escribir y empezó a "dodedear". Hizo un brulote. Una nota casi de ataque, y la criticó despiadadamente. Algo así como "Qué se cree la señora Mecha Ortiz" como título, y lo sacó en la tapa del diario. Al otro día vino Mecha Ortiz a la redacción con la bandera inclinada a pedirle disculpas a Robertacho.

P - Entonces pisaba fuerte Robertacho...

L. T. - Robertacho pisaba fuerte, y el diario La Tribuna pisaba fuerte. Y eso que tenía en la otra cuadra la competencia del diario Critica, que también era de la tarde en esa época. Después aparecieron también los diarios Rosario y Democracia.

P - ¿Cómo sigue hoy su trabajo cómo periodista?

L.T. - Esporádicamente sigo escribiendo. A veces me piden que escriba sobre algunos temas, para ciertas publicaciones. Felix Reynoso me pedía a veces que le escribiera para el diario "La Linterna". Ahí le he mandado chistes, reflexiones, poemas...

(Interrumpe su mujer, Norma, que durante toda la entrevista escucho el relato atentamente, y cuenta: "Luis escribe poemas, y los esconde. No podemos convencerlo de que arme un libro. Hasta tiene quien se lo imprime y cada vez que manda alguno a un concurso, gana un premio").

P - ¿Por qué no quiere armar un libro de poesías?

L.T. - Porque no hay público que pueda juzgar mi categoría. (Se ríe). No, no quiero exponer todas públicamente. Pero siempre que me lo han pedido, he escrito. Para revistas, periódicos. Pero cosas más ideológicas, políticas, dedicadas a un propósito puntual.

Terminada la entrevista, Luis insistió en mostrar sus últimas publicaciones. Así que entre mates y poesías, seguimos la charla...

martes, 29 de junio de 2010

Sin saber por qué

Por: Samanta Torres Herrera

Hacía horas que caminaba por el borde de la carretera. Sentía que su cabeza estallaría con la furia de un volcán. Ya no soportaba el calor pero seguía caminando, con el saco marrón un poco roto, despeinado y muy confundido.
Podía sentir las piedras bajo sus pies descalzos pero no lograba comprender quién era y qué estaba allí. De a poco comenzó a oír ruidos que provenían del bosque ubicado al lado del camino. Al principio creyó que estaba volviéndose loco, hasta que se detuvo a escuchar con mayor atención: esos ruidos eran en realidad voces.
El hecho de pensar que no estaba solo lo alivió al principio. Pero si no estaba solo ¿Quién o qué era el emisor de esos sonidos? No tardó mucho más tiempo en averiguarlo, cuando volteó su mirada vio que una pequeña niña de ojos grises estaba justo en el medio de la carretera. Él no sabía qué hacer, tenía miedo pero su curiosidad fue tan fuerte que se animó a investigar qué ocurría.
Sin dejar de mirar fijamente a la niña que sonreía, caminó lentamente hacia atrás sin darle la espalda y se internó en el bosque. Allí dentro la oscuridad reinaba. Los árboles tan tupidos tenían las ramas entrelazadas, se unían en lo alto formando una cubierta que no permitía el paso de los rayos del sol.
Él comenzó a sentirse solo otra vez. Ya no escuchaba sonidos, más que el que hacen las hojas secas cuando las mueve el viento. Tenía calor y en su pecho una especie de presión que le provocó unas inmensas ganas de gritar. Ya no entendía por qué estaba tan lejos del lugar por el cual ingresó, o eso creía, cuando vio a la distancia un rayo de luz que se había intercalado entre los árboles.
Se le iluminó el corazón, se sintió libre pero cuando por fin se decidió a dar el primer paso escuchó un ruido estrepitoso a sus espaldas. Se animó a darse vuelta muy lentamente y al hacerlo visualizó a un grupo de personas, entre ellas a la niña de la carretera. Los individuos tenían una mirada oscura, vacía, fría… Él sintió que se desgarraba por dentro. Comenzaron a rodearlo y no lo pensó dos veces: comenzó a correr y detrás de él, todo ese grupo de personas lo perseguía destrozando todo a su paso para poder alcanzarlo. Ya no sentía calor, sólo tenía la sensación de que su velocidad no sería la suficiente para poder escapar.
Llegó al borde de unas rocas. Debajo una cascada lo esperaba impaciente. Miró hacia atrás, la gente de mirada vacía se acercaba velozmente. Miró hacia delante y sólo tenía que elegir entre saltar o dejarse caer.

Frankenstein de Mary Shelley (De la literatura al cine)

Por: Paula Boano

En 1995 Francis Ford Coppola, luego de su exitoso trabajo como director en “Drácula”, comenzó con el proyecto de dirigir Frankenstein de Mary Shelley (libro escrito más de un siglo atrás), aunque luego dejó ese trabajo en manos de Kenneth Branagh, y se ocupó de la producción. Esta versión, además de ser la más fiel al texto original, fue la más “humana”. Si bien cuenta la misma historia, hace principal hincapié en los detalles más deplorables y monstruosos del hombre.

Tal como se cita (en off) a la autora al principio del film, ella narra: “Me propuse idear una historia que hablara de los misteriosos temores de nuestra naturaleza y despertara un terror escalofriante que hiciese que el lector temiera mirar a su alrededor, que helase la sangre y acelerase los latidos del corazón”. Sin dudas lo logra en su libro, aunque aún más efecto surte en la película, donde las excelentes actuaciones acompañadas por efectos de sonido siempre oportunamente aterradores logran el objetivo deseado por Shelley.

En el libro, Víctor Frankenstein, tiene motivos suficientes para ambicionar la manera de enfrentar a la muerte, ya que poco tiempo antes de su partida a la universidad, su madre fallece luego de una larga enfermedad. Sin embargo, Branagh no lo consideró tragedia suficiente para el joven, y en la película plasmó la muerte de su madre de una manera mas cruenta, sin aviso alguno y en pleno festejo familiar, la mujer luego de un desmayo pierde la vida en el parto de su último hijo.

No conforme con semejante shock, al llegar a Ingolstadt, Víctor se encuentra con una sociedad sucumbida en la miseria, y desesperada en busca de la cura para el cólera, que ya afectaba a la mayoría de ellos. En medio de ese drama, el único profesor en Ingolstadt que no consideraba tan descabelladas sus revolucionarias ideas (profesor Waldman), es asesinado. A su vez es ajusticiado el ciudadano asesino, al que la misma sociedad le quita la vida. Suceso que no está presente en el libro.

De esta manera, en la versión cinematográfica de Branagh, es mucho más evidente la infelicidad e indignación de Víctor, que lo sumerge en un profundo delirio de grandeza por la búsqueda de un avance en la medicina, con el que cree acercarse al poder de Dios. Como un nuevo agregado al relato de Mary Shelley, el film refleja el proceso en el que el estudiante atraviesa diversas etapas de prueba y estudia diferentes teorías que acercan al espectador al entendimiento del fenómeno posteriormente creado.

También es importante destacar que en la historia (tanto en el libro como en la película) hay una fuerte presencia de la moral de los seres humanos, que a través de dudas y cuestionamientos de parte de la criatura, llama a replantearse ciertos principios entre los hombres. Puede encontrarse en ello una cierta relación con las teorías de Nietzsche, en las que hablaba del hombre y el conocimiento, que conllevan sus delirios de creerse un ser superior, capaz hasta de concebir la idea de ser tan poderoso como Dios, o aún más. Sin dudas está presente también la cuestionable idea del bien y del mal, que hace que los sentimientos del espectador/lector cambien de manera continua a lo largo del libro/película.
No podía la historia culminar de otra manera que no fuera aumentando la tragedia que no cedió en el transcurso del film. Si bien es fiel al libro el hecho de que todos los seres queridos de Víctor fueron asesinados por la criatura, Branagh puso un condimento más áspero y desgarrador a la muerte de Elizabeth.

Ya desde el principio de la película, y a diferencia del libro, el romance entre Víctor y Elizabeth ocupa un lugar clave en la trama. Es así que, en el film, el giro se dio tomando como última pérdida para el joven médico, al ser más querido para él. En este caso, además, el asesino no prosiguió de la misma forma en que había asesinado a las anteriores víctimas (aunque si ocurre así en el texto de Shelley).

Tal como lo había prometido, la criatura se hizo presente en la luna de miel, quitándole la vida a Elizabeth de una manera sanguinaria, quitándole el corazón con su mano y desatando así en Víctor una locura guiada por la rabia, que no dio fin a la historia.
Branagh logró sostener y aumentar el nivel de brutalidad con que se desarrolló el film, sumergiendo nuevamente a Frankenstein en la obstinación, de la mano de un inmenso desequilibrio que lo lleva a someter los cadáveres de Justine y Elizabeth, con la idea de devolver a su esposa a la vida. Esto le da a la historia un toque más de estremecimiento que termina de atrapar al espectador.

Una de las críticas más comunes que recibió la adaptación al cine de la obra de Shelley, fue la falta de los recursos habituales del cine de terror tradicional. La principal diferencia radica en que el terror impuesto por sus creadores no es evidente únicamente en escenas de violencia, sino que la locura desmesurada con que Víctor lleva adelante su experimento, el cruce de sentimientos que luego se genera entre él y su criatura, o la pasión con la que intenta devolverle la vida a Elizabeth, van provocando en el espectador un terror que no sólo llega a través de las imágenes. El film plasma de manera ferviente los sentimientos de amor, odio, felicidad y tristeza que Shelley demuestra en su obra.

El gran pez (Tim Burton) Sobre verdad y mentira en sentido extramoral (Friedrich Nietzsche)




Por: Paula Boano

El film El Gran Pez, dirigido por Tim Burton, es un claro reflejo de lo que, en su texto Sobre verdad y mentira en sentido extramoral, Friedrich Nietzsche trata como la fisura entre los conceptos de verdad y mentira en el mundo de los hombres. Una historia en la que el personaje principal, Edward Bloom (interpretado por Ewan McGregor y Albert Finney) narra a su hijo Will (Billy Crudup) su propia vida, en forma de fábula, haciéndose ver como un héroe ante cada uno de los obstáculos que en ella se le presentaron. Tales historias fueron una forma de llamar su atención, de convertir una realidad simple, en otra adornada y más atractiva a los ojos de Will.
A pesar de esto, y tal como se advierte en el comienzo de la película, es difícil diferenciar la verdad y la mentira dentro de esas narraciones. “Al contar la historia de la vida de mi padre es imposible separar la verdad de la ficción, al hombre del mito. Lo mejor que puedo hacer es contarla como el me la contó. No siempre tiene sentido y la mayor parte nunca sucedió. Pero esta es esa clase de historia…”, relata Will Bloom.
Ya adulto, Will se niega a creer las historias que su padre le contó desde su niñez. Es así que le manifiesta su necesidad de conocer más sobre quién lo crió, pero no a través de sus fábulas, de mentiras, sino de historias reales, de verdades. Esto representa la compulsión del hombre por la verdad de la que habla Nietzsche. Tal como él lo describe: “A partir del sentimiento de estar comprometido a designar una cosa como "roja", otra como "fría" y una tercera como "muda", se despierta un movimiento moral hacia la verdad; a partir del contraste del mentiroso, en quien nadie confía y a quien todo el mundo excluye, el hombre se demuestra a sí mismo lo honesto, lo fiable y lo provechoso de la verdad”.
No obstante, así como el mismo Will Bloom lo dice: “Un hombre ve las cosas diferentes en diferentes épocas de su vida…”. Es por eso que cuando su padre, Edward Bloom transita los últimos momentos de su vida, Will comienza a descubrir entre aquellas fábulas, la veracidad de algunos de los hechos que él le relataba desde niño. Tal es así que concuerda con la opinión del Dr. Bennett (Robert Guillaume), médico de la familia, quién luego de contarle una historia verídica, pero muy simple sobre su nacimiento, agrega: “Si tuviera que elegir entre la versión real y la elaborada que involucraba a un pez y un anillo de bodas elegiría la versión más adornada…”

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Comentario de Tim Burton: Momento final del film en el que (dentro de una nueva fábula) el hijo deja caer al padre al agua, y este ultimo se convierte en El Gran Pez…

Y esté es el final donde realidad y fantasía se entremezclan:
(Tim Burton) “Sí. Para mi eso era el tema central de… O el simbolismo de la película… Gente preguntándose qué es verdad y qué no, y que al final todo es más o menos verdad. Y eso es para mí la auténtica naturaleza de las historias…”

“A medida que pasa el tiempo adornas más todo… Con suerte te has olvidado de lo malo y solo recuerdas básicamente lo bueno y se vuelve más romántico con el tiempo… Y eso es para mí el retrato mas preciso…”

HOMBRE DE MALA COSTUMBRE

La voz de “La Smowing”


Por Maite Inchausti

Rosario Smowing es una de las bandas más destacadas a nivel nacional en el género del swing argentino. Cumplió 10 años en la música y festejó a lo grande en Willie Dixon el pasado 9 de abril. La voz de este grupo que recrea la música bailable de los 40, 50 y 60 nos abrió la puerta de su casa y nos contó más acerca de este proyecto que hace bailar a distintas generaciones.

Diego Casanova, “un eterno guerrero que lucha por ser el gordo bueno”, se fue a fines de los ’80 a Buenos Aires y volvió en el `97. Después de estar unos años sin tocar y habiendo hecho una o dos canciones, decidió volver a Rosario movido por una gran necesidad de tener un proyecto propio. Sumido en este deseo de hacer música formó la banda allá por principios del año 2000. “Empezamos a tocar con la premisa de crear a partir de ahí, de no hacer ninguna canción que ya hubiéramos hecho. Arrancamos a componer entre nosotros y así se fue dando”, comenta Casanova, en tanto extiende su mano y ofrece un mate amargo.

El grupo sufrió algunas pérdidas y se realizaron algunos cambios en su conformación. Pero esto no modificó la esencia original. Según comenta Casanova las modificaciones fueron paulatinas y todas las incorporaciones fueron sumando mucho.“Me di cuenta que tengo mucho que aprender. Empecé a juntarme con gente que había estudiando mucho más que yo. Esa mezcla de ir aprendiendo y enseñado al mismo tiempo creo que fue lo que hizo que se fuera sosteniendo y cada uno de los que entró fue tomando como propio el proyecto”.

Casanova desde adentro

Un piano que invita a ser tocado y dos trompetas en sus estuches son parte del mobiliario de la casa de Diego Casanova. Músico, cantante, trompetista, padre de dos hijos a los que admira. Un tipo tranquilo, simple, afable y humilde.

“Lucho por tener una vida muy tranquila. Me levanto cuando se me va el sueño, salvo que tenga que dar alguna clase o algo que hacer a la mañana. Soy un tipo bastante libre y baso mi vida en estar con mis hijos, en hacer canciones. Doy clases de trompeta aunque no me considero un gran trompetista, pero de alguna manera lo hago desde hace muchos años. Quizá estudiando vayan a tocar mejor. Yo sólo comparto con otros pibes que quieren tocar cual es mi experiencia”, responde sin medias tintas el intérprete de Rosario Smowing, cuando se le pregunta cómo son sus días.

Consultado por sus gustos musicales menciona que no es un momento de su vida en que escuche mucha música, pero que en general “escucha absolutamente todo”. Folclore, tango, jazz, punk rock. ¿Cumbia? Por ahí se levanta un domingo con ganas de escuchar Los Palmeras y si un día le gustó una canción de Damas Gratis, la escucha. Generalmente no son los temas de su agrado, pero se manifiesta abierto a todo tipo de género musical. “Viviendo en Rosario no usar ojotas y no escuchar cumbia es un error. Es música de acá, de Santa Fe, es muy nuestra. Hay todo un prejuicio con la música. Pero como todo, también hay tangos y jazz de mierda y aburridos o punk rock que es horrible”, se sincera Casanova.

Comenta que algunos días se levanta y escucha Cacho Castaña, otros Sandro o Chavela Vargas. Últimamente no elige el jazz y aclara que no son de su agrado los músicos virtuosos. Tampoco le agrada sobre manera ninguna banda de rock nacional. Considera que muchos productos masivos que deslumbran a la gente le resultan inaudibles. Así como reconoce que posiblemente su música le resulte insoportable a otra gente.

Cuando llega el turno de hablar de sus hijos una sonrisa se dibuja en su cara. Admite ser un padre baboso y estar orgulloso de ellos. “Es como un placer muy grande haber peleado contra viento y marea con esto de ser músico y después poder tocar con tus hijos”, afirma el músico, aunque aclara que por cuestiones de tiempo es un proyecto inconcluso aun.

“No les quedo otra. No había pelota en mi casa, tuvieron que jugar con un instrumento”, remata jocoso cuando se le habla del tema.

Mala costumbre

Uno de los temas más vitoreados por la gente seguidora de Rosario Smowing es “Mala costumbre”. Las de Casanova son millones y a veces no está tan seguro de tener que sostenerlas. Muchas veces se escucha cuando dice que he llegado hasta donde está sosteniendo sus malas costumbres y se pregunta qué hubiera pasado si no las hubiera tenido.

“Mala costumbre es no poder amigarme con el dinero. Que no me importen realmente las leyes. Poder realmente hacer lo que se me ocurra, donde y cuando se me ocurra, siempre que no moleste a nadie. No me guio por lo que es legal o ilegal, lo que está bien o mal o lo que alguien dijo que se debe hacer. Prefiero seguir así y es lo que he intentado meterle a mis hijos en la cabeza”, declara.

Terminamos la entrevista, pero antes se me ocurre preguntar cómo le gustaría ser recordado. “Un eterno guerrero que lucha por ser el gordo bueno. Además, me encantaría que la gente tuviera conciencia de lo que significa ser bueno. Nos duele mucho la gente durmiendo en la calle. ¿Pero le hacemos un lugarcito para que duerma? ¡No! Entonces no somos buenos. Creo que mientras haya un niño con hambre el resto es irrelevante. No tiene sentido hablar de política, ni de arte. Hay un niño con hambre. ¡Estamos todos locos!

Mencionó que tiene ciertas malas costumbres que quizá no esté tan seguro de querer sostener. Olvidó reflexionar acerca de una de ellas. Diego Casanova, músico, cantante, trompetista, padre de dos hijos a los que admira, tiene sobre todo la mala costumbre de decir verdades. Esperemos quiera seguir sosteniendo esa admirable mala costumbre.

Contable o incontable

Por Maite Inchausti

Según la gramática inglesa los sustantivos contables son aquellos de los que se puede establecer un número en unidades. Los incontables, son los sustantivos de los que no se puede determinar una cantidad exacta.

Las vidas que se perdieron en una guerra absurda: ¿Contable o incontable?

El engaño a un país entero por parte de un gobierno que sólo quería lograr perpetrarse en el poder: ¿Contable o incontable?

El hundimiento del crucero General Belgrano fuera del área de exclusión (espacio determinado en el que se podía navegar, en la tranquilidad de que no mediarían acciones militares), con la consecuente muerte de más de 300 tripulantes: ¿Contable o incontable?

Jóvenes ajenos al manejo de un arma, al destino al que se dirigían, a la suerte que les deparaba, enviados a la guerra: ¿Contable o incontable?

Familias destruidas por la muerte de sus miembros en combate: ¿Contable o incontable?

Hombres con problemas psíquicos y discapacidades permanentes como secuelas de la guerra, hoy sin ayuda del Estado: ¿Contable o incontable?

Familias de los caídos enterrados en Darwin teniendo que pedir permisos especiales para visitar las tumbas: ¿Contable o incontable?

Ropa de abrigo, frazadas, chocolates, dulces y todo tipo de donación del pueblo argentino para paliar el frío en las Islas de Atlántico Sur que nunca llego a destino: ¿Contable o incontable?

Habitantes de un territorio que geográfica e históricamente debería reconocerse argentino sean ingleses: ¿Contable o incontable?

Qua aún frente a esta realidad se sigan reclamando los derechos soberanos sobre un territorio que habitan personas que nada tienen que ver con nuestro sentir nacional: ¿Contable o incontable?

Son sin dudas muchas cuestiones que la gramática inglesa no puede definir. ¿Quién se anima a responder, cuál examen de idioma de séptimo grado, donde encuadrar estas verdades?

Noches de improvisación desde el Café de la Ópera

El Jazz Club Rosario propone desde junio de 2009 conciertos en un ambiente que elige tanto el público como los músicos.

Por: Samanta Torres Herrera


El jazz es una de las expresiones artísticas que se han ganado un lugar importante en la ciudad. Hoy el Jazz Club Rosario, que se desarrolla en el Café de la Ópera, es un espacio que permite que este estilo de música continúe creciendo.
El programador artístico y coordinador general de las actividades, Claudio Andreani, relató que la creación del Jazz Club fue una causa que demandó varios años. “Somos un grupo de viejos melómanos amigos que decidimos impulsar un proyecto y llevarlo a la práctica. Teníamos muchas ganas y nos pusimos a trabajar todo lo que pudimos en una misma dirección”, recordó. Luego agregó que lo asumieron como un desafío en el cual el objetivo era lograr una continuidad en la producción de recitales que permitiera un crecimiento sostenido de la cultura jazzera en la ciudad. Según el programador artístico, otro de las motivaciones fue pensar que en Rosario hay largos períodos de letargo entre cada festival de jazz anual que instauró hace ya 13 años.
El pianista Lisandro Massa ha realizado varias presentaciones en el espacio del Café de la Ópera. “Creo que en este momento el Jazz Club Rosario es uno de los lugares donde todas las semanas podemos ir a escuchar Jazz”, opinó el músico. Según su parecer, en cuanto a la importancia que se le da al jazz en la ciudad “es algo muy raro”. Si bien Lisandro Massa reconoce que en este momento el jazz está resurgiendo un poco en cuanto a la frecuencia, músicos y lugares, afirmó que conoce personas de cultura jazzera, que tienen discos en cantidad en sus casas pero que no frecuentan los conciertos y se lo atribuye a la falta de información y curiosidad.
Por otro lado, agregó: “También existe para suerte de los músicos, el habitué. Algunas personas van cada vez que toco y no son necesariamente amigos o conocidos y eso es muy bueno. Creo que puede haber mucho más público presente, porque sólo una minoría de la gente que escucha jazz concurre a los conciertos”. Massa también opinó que los músicos en general, deben luchar día a día por una revalorización de su trabajo. Para muchos las palabras profesión-músico no son compatibles pero hay una responsabilidad por su parte: “Si nos regalamos, si tocamos zaparrastrosos o desganados, nos ganamos cierta fama. Por eso hay ciertas cosas que cuidar, cada uno debe evaluarlas por sí mismo”.
En los últimos años han surgido muchas bandas nuevas de jazz. Andreani se mostró orgulloso al relatar que desde el Jazz Club Rosario se le ha dado la posibilidad de tocar a bandas de reciente formación, del interior, de Capital Federal. No dudaron en abrirle las puertas a todos aquellos que se hayan acercado con una propuesta auténtica y con el compromiso de calidad que el público rosarino se merece. Es la diversidad musical, lo que enriquece cada concierto.
Cada año se realiza en Rosario el Festival de Jazz de Parque España. Músicos y bandas de diferentes provincias asisten a dar conciertos durante el despliegue del evento. En 2009 el Jazz Club Rosario formó parte del jurado que seleccionó las bandas que tocarían en el Festival que finalmente no pudo llevar a cabo su 13˚ edición debido a que se les sugirió a los músicos que toquen gratis. Por esa causa, se logró desarrollar el Encuentro de Jazz 2009 en el Teatro La Comedia con el auspicio de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad en el mes de noviembre.
Andreani explicó que ahora el Jazz Club continuará el ciclo de los Jueves de Jazz en el Café de la Opera. Una serie de recitales que se llevan a cabo desde el 25 de junio de 2009 ininterrumpidamente hasta la fecha, si se toma en consideración las ediciones de verano durante los meses de enero a marzo en el Café de la Música.
El Club funciona de manera abierta, atendiendo las opiniones de su público, los músicos, socios y amigos. El objetivo actual es consolidar a los Jueves de Jazz como un clásico de las noches rosarinas y ampliar el espectro de músicos de diferentes localidades que quieran hacer su aporte a este género tan vasto. En resumen, poder lograr una Jam Jazz Session semanal.

La verdad detrás del riesgo y la disciplina

MMSB es un grupo de jóvenes rosarinos que pretende difundir el Parkour, una actividad que surgió en Francia en los 90’.

Por: Samanta Torres Herrera


Luciano Troncoso es director del grupo de Parkour Rosario MMSB, que se conforma por veinte integrantes. Un conjunto de personas que se dedican a practicar durante varias horas diarias en el Club Echesortu, una disciplina controversial y fuera de lo común que toma como escenario las diferentes infraestructuras de la ciudad.

¿Qué es el parkour?

El Parkour se define como ir de un punto “A” a un punto “B” sorteando todos los obstáculos que se nos presenten, ya sean paredes, escaleras, vallas, desniveles. Se llama el arte del desplazamiento porque la idea es darle una estética al movimiento que nosotros hacemos de un punto al otro. Además de eso, hay una rama del Parkour que es el Free Running que a todo lo que sea desplazamiento, le agrega acrobacia, simplemente para estilizarlo más y hacerlo más vistoso.

¿Cómo te iniciaste en la disciplina?

Yo empecé hace más o menos cinco años, como prueba todo el mundo, viendo videos en Internet. Encontré a un grupo de tres chicos que recién empezaban y comencé a entrenar con ellos. Después se fueron, quedé yo y fui sumando gente.

¿Qué características hay que tener para realizar Parkour?

Lo que hay que tener es voluntad y ganas. Con un mínimo estado físico y las ganas de progresar… Es todo progreso. Nosotros no somos una escuela que te pide cumplir una determinada asistencia, no te pedimos que rindas un examen… Si vos querés aprender, te enseñamos y aprendés. Pasa por cada uno. Si a vos te da para aprender más, te enseñamos más. No hay límites impuestos, el límite es tuyo.

Por otro lado, tratamos de no enseñarles a chicos muy chicos. La mayoría de 15 años en adelante y si es posible más grandes por una cuestión de responsabilidades propias. Por ahí los chicos no tienen ese sentido de integridad personal digamos… Y para arriba hay gente de hasta 44 años practicando.

Ustedes llevan a cabo la actividad en los distintos escenarios que brinda la ciudad, ¿Cómo es la mirada de la sociedad?

Terrible. Socialmente esta muy mal visto, como hace unos diez años el Skate o los chicos que andaban en bicicleta o en rollers. Estaba socialmente mal visto, porque ven a un skater y decían: “Se va a matar, va a romper algo” y los sacaban. Ahora la sociedad lo aceptó, lo adoptó y está bien, están practicando ahí y no molestan a nadie. Nosotros sí. Por algún motivo nosotros molestamos a la gente, nos podemos matar, somos un peligro para los demás incluso. Nos ven como un mal ejemplo. Nosotros somos los malos. La señora cree que yo me voy a golpear. Pero lo que la señora no sabe, es que yo entreno más o menos diez horas por semana en un gimnasio.

¿El Parkour es considerado un arte o un deporte?

En realidad no es ninguna de las dos cosas. Va más para el lado de la disciplina, como las artes marciales, porque para hacerlo requiere una preparación que va más allá de un entrenamiento que puede ser artístico o gimnástico. También tiene un trabajo mental, si estás haciendo preparación física y hasta tal vez la dieta influya… Fumar o tomar alcohol, son cosas que vas dejando de lado a la vez que querés entrenar.

¿Qué dificultades encuentran a la hora de buscar un espacio físico para desarrollar las prácticas?

Nosotros tenemos el problema de que nadie sabe qué hacemos. Hay que explicarles y nos dicen: “¿Y ustedes qué hacen? ¿Se pegan?”. No, no nos pegamos, no competimos tampoco. Nada más queremos enseñar y difundir y es difícil explicarle eso a alguien que no sabe lo que estamos haciendo.

¿Cómo se maneja el tema de la seguridad dentro del grupo?

La idea es que los que más saben le enseñen a los que menos saben. Pero la diferencia nuestra con las demás disciplinas, es que nosotros ya lo hicimos. No es el clásico profesor gordo que esta en un rincón y te dice: “No hagas eso”. Yo voy, te lo muestro y te digo cómo es. Es lo más importante que alguien lo pueda hacer, no tener la utopía de decir “se puede pero tenés que pegarle diez mil veces a una madera”. Nosotros advertimos el riesgo, si vos lo querés hacer esta en vos.

¿De qué forma difunden la actividad?

Para Semana Santa hicimos el JAM de Parkour 2010, por primera vez con apoyo de la Municipalidad. Después de cinco años, conocimos a un muchacho que organiza eventos de hip hop, él nos ayudo para poder desarrollar el encuentro y a que nos dieran un lugar dentro de la agenda.

¿Cuántos son los integrantes del grupo?

Depende. Nosotros tenemos un grupo de exhibiciones que son unos ocho chicos y los que vienen a las prácticas regularmente unos 20 aproximadamente.

¿Son el único grupo de Parkour en rosario?

Sí y uno de los pocos en Argentina, sobre todo que damos clases.